Diablo te vendo mi alma
Un señor muy humilde que ya se estaba hartando de la vida desesperadamente decidió venderle el alma al diablo. Un día se fue a una montaña muy alta y empezo a gritar:
- ¡Diablo te vendo mi alma!
Pero no paso nada. Al otro dia se fue de nuevo y empezo a gritar:
- ¡Diablo te vendo mi alma!
Pero de nuevo no paso absolutamente nada. Entonces se fue a casa de un amigo y le dijo:
- Amigo, ¿cómo hago para que el diablo me compre el alma?
Entonces este le dijo:
- Pues vaya de nuevo a la montaña y grite muy fuerte…
Y este se fue y dijo:
- ¡DIABLO TE VENDO MI ALMA!
Entoces se oyo un fuerte temblor y de repente salio un diablo pequeño y dijo:
- Mandó a decir mi viejo que no tiene plata ahora.
